Dos ETFs mil tecnológicas y cero imaginación disfrazados de estrategia sofisticada de crecimiento
A nivel de composición, esto no es tanto una cartera como un S&P 500 con esteroides selectivos. Un 70% en el índice amplio y un 30% en una versión “vitaminada” de las mismas empresas con más impulso. Es como pedir dos veces el mismo plato, pero una ración lleva salsa picante.